Finalizamos el curso con este proyecto "exprés" donde nos hemos metido de lleno en el corazón de Valencia.
El Centro Municipal de Juventud de Ruzafa es un punto de encuentro, un lugar de descanso, un espacio por y para el barrio que le da nombre. El proyecto se implanta en una manzana complicada, que, a través de la superposición de distintas trazas urbanísticas, recoge el paso del tiempo.
Viniendo desde el Mercado, uno de los volúmenes sobresale hacia el norte con respecto al otro, invitando al peatón a atravesar esta vía que no es sino una pequeña plaza o punto de encuentro que hace las veces de hall de entrada al edificio.
El realidad, la división no es total, ya que existe un paso elevado que conecta ambos volúmenes. La separación también está íntimamente ligada a su función: si el bloque noroeste está destinado a las funciones más elementales y que exigen mayor compartimentación; el bloque sureste alberga grandes espacios como el auditorio, la sala de exposiciones o la biblioteca.
Las alturas se relacionan con sus edificaciones vecinas. De esta manera, la parte izquierda es más alta que la derecha pues a su lado tiene un bloque de viviendas de siete plantas.